26 nov. 2015

Entrevista con PABLO COBOLLO

La turbia mezcla entre escritor y músico de la que se compone PABLO COBOLLO desembocó en 2009 en una aventura en solitario. ¿Podrías presentar este proyecto a los que aún no lo conocen? 

Intentaré decir algo coherente al respecto. En una performance poética, hace años, comencé ya a incluir mis canciones. Proyectaba cortometrajes rodados en super-8, poniéndoles música y texto en directo, e intercalaba las canciones. Es el tipo de show que realizo con regularidad desde el año 2001, aunque el primero fue en 1994. El show, a parte de esto, es difícil de presentar aquí. Lo mejor es presenciarlo en directo...


Performance. Murcia, 2007 - Deutsch Untertitel

Más de dos décadas al frente de los Soul Bisontes (anteriormente Los Moscardones) habrán dado para muchas experiencias personales y profesionales. Ahora que viajas “solo”, ¿qué echas de menos de viajar como banda y qué cosas nuevas te aporta esta nueva forma de trabajar?

No echo de menos nada. Hace veinticinco años creía en la necesidad de tocar con mis amigos; y hubo momentos maravillosos, sí, pero llegó un momento en que la banda resultaba un lastre para mí. Ahora rechazo aquella tiranía disfrazada de democracia. Soy mucho más romántico, incluso más salvaje. Creo que trabajar solo me hace más libre.

En ‘Rumbo a peor’ esparciste tus diversos gustos musicales en forma de doble CD y con sonidos que recorrían callejones de blues, rock, jazz, soul o cabaret. ¿Fue una explosión de todo aquello que no pudo salir en otros proyectos? 

Fue una explosión, estoy de acuerdo contigo. Pero creo que se podría extender aún más la lista de influencias: bolero, vals, folk, psicodelia, power-pop, tribal, balada, progresivo, etc., etc. El caso es que siempre fui un apasionado del estudio de grabación, por eso cuando en el 2006 monté un modesto estudio en mi casa, lo exprimí al máximo durante tres años y el resultado fue 'Rumbo a peor'.




En 2014 ve la luz ‘La nostalgia mata más que las pistolas’ con un estilo difícil de describir y sin embargo bajo una línea musical mucho más definida e identificable, que apunta directamente a tu nombre. ¿Será éste el género "de Cobollo" o es otra forma más de tu variopinto trabajo?

En 'La nostalgia...' las canciones están, instrumentalmente, más desnudas que en el disco anterior. Están, además, llenas de inmediatez. Son sencillamente canciones pop-rock. Y este es un género, en realidad, completamente abierto. Por eso, dentro de él la propia personalidad puede aflorar fácilmente.

Y, por cierto, ¿cuál crees que es la principal víctima de la nostalgia?

La principal víctima de la nostalgia es la vida misma. Nos deja paralíticos, estériles, con el alma muerta... 

Con semejantes títulos y cortes de sonidos melancólicos ¿dirías que tu música es triste y/o que invita a escucharla cuando se está deprimido?

Es cierto que en mi música y mis textos hay melancolía, es mi forma de entender la belleza. Pero no creo que sea “triste”, para mí la melancolía es un estado místico o visionario, y la tristeza es otra cosa. Por otra parte siempre tuve, creo, un público mayoritariamente alegre. Supongo que cuando uno está deprimido no va a conciertos ni compra discos. 


¿Cuál es el camino que une ambos discos y cómo ha sido el viaje?

En 'Rumbo a peor' colaboraron 21 músicos, todos excelentes artistas y personas, buenos amigos que me ayudaron desinteresadamente y a los que siempre estaré infinitamente agradecido. 'La nostalgia mata más que las pistolas' representaría una ruptura con esa forma de trabajar y un cambio estilístico. El camino que une ambos discos es un puente derruido.

¿Qué nos puedes contar del proceso de producción? ¿Ha sido en las dos ocasiones de forma autogestionada?


He producido ambos discos, tanto técnica como artísticamente. Puede parecer descabellado, y seguramente lo sea. En principio limitaría bastante las posibilidades sónicas de la obra. Pero me gusta cocinar mi música a fuego lento, de forma muy artesanal, y la autoproducción te permite esa libertad de movimiento.

Melodías que transportan a un ambiente más dramático que trágico y canciones que dibujan un escenario circense. ¿Consideras que hay una unión entre tu música y lo dramático?

Es muy posible. Si hay esa unión creo que se debe a que mis canciones están en parte influenciadas por la tradición folk (entendido como folklore). En  la música popular -al menos hasta la llegada de la producción masiva y estandarizada de la canción como un objeto de consumo más- siempre hubo una fuerte dosis de dramatismo y esa es la parte que a mí más me emociona. Me apasiona el cine y el teatro, las narraciones de historias. Componer una canción es como construir un pequeño mundo. El proceso creativo consiste en habitar ese mundo.

Esta escenificación musical con letras sobre la vida cotidiana recuerdan en canciones como Silbando en la tormenta a artistas como Tom Waits.  Preguntar sobre influencias es llamar a respuestas eternas, pero ¿tienes algún referente respecto al camino musical que has elegido?
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Quizá ese camino no lo elegí yo, sino que me eligió él a mí, no lo sé. Hasta ahora he explorado buena parte de la música pop y rock. Si tuviera que nombrar todo lo que me ha influenciado la lista se volvería interminable... Que esa canción recuerde a Tom Waits puede que sea, por mi parte, un accidente involuntario, que no me desagrada porque ese cantautor me gusta mucho, sobre todo su etapa con Marc Ribot, uno de mis guitarristas favoritos. De todos modos, confieso que desde hace 20 años prácticamente sólo escucho música barroca, blues de principios del siglo XX y los sonidos de la calle que entran por la ventana. Creo que a la hora de componer pop-rock es una excelente forma de evitar la nociva endogamia.


No hay canción tuya sin amor, ya sea un amor sucio, frustrado, valeroso, desamparado, despiadado, romántico o lunático. ¿Nos haces una descripción de lo que entiende Pablo Cobollo como amor?

Creo que en esta sociedad el amor es la forma de opresión más insidiosa y eficaz que existe. Por sus infinitas caras, puede adquirir los rasgos de un monstruo mitológico. Pero la poesía no sólo canta lo que es, sino también lo que nos gustaría que fuese, y a mí me gustaría que el amor fuese una verdad liberadora.

Además de a la música, tu trabajo está íntimamente conectado a las palabras. Tanto así que has publicado dos colecciones de poemas Vértigo Peninsular y Las alas arrancadas. ¿Qué te lleva a escribir?

Como ya dije antes, necesito reescribir el mundo que me rodea, de ese modo se vuelve habitable. También podría valer la metáfora digestiva, es decir, algo así como escribir para que la realidad sea digerible -la hoja en blanco sería la taza del water. O la textil: el texto como tejido con el que vestirse uno, etc., etc. En cualquier caso, la realidad siempre es un engaño, un artefacto, y si vivimos ese engaño sin reaccionar de algún modo estaremos bien jodidos.

Tus letras tienen gran peso en toda tu trayectoria musical. Bien ancladas en el mundo actual, vuelan con sátiras típicas del humor negro. ¿Es el humor la mejor forma de enseñarle al mundo sus fealdades o la manera de enfrentarse a ellas?

Creo que ambas cosas. El humor es un mecanismo tanto de defensa como de ataque. Al distanciarse, necesariamente, de su objeto, no sólo neutraliza el horror y el dolor que puedan causarnos las cosas, sino que también nos plantea un ajuste de cuentas moral respecto a las mismas.


¿Qué es lo más importante en tu relación con el público? ¿En qué fechas y lugares deben esperarte hasta finales de año?

Un cineasta dijo una vez que el público siempre es un cobarde o un traidor. Debió ser muy famoso para experimentar esto. En mi caso mi público es pequeño y fiel, seguramente por mi culpa, porque desde que actúo en solitario ofrezco muy pocas actuaciones. Ahora estoy trabajando en mi próximo disco, no sé cuando volveré a pisar un escenario.

¿Tienes algún proyecto paralelo o futuro?

Desde hace tiempo me atrae la idea de formar un dúo experimental, guitarra y batería.

¿Qué bandas nacionales o locales fuera del "mainstream" puedes recomendarnos?

No sé lo que es el "mainstream". Pero como banda de rock en directo podría recomendar a los japoneses Bo Ningen. Después, como contrapunto, no me perdería la escucha de las cantatas BWV 82 y BWV 170 de Johann Sebastian Bach.

Último/s concierto al que hayas asistido como público:

Un concierto de varios interpretes, en el que participaban Ana Béjar y Jorge Ilegales, las dos actuaciones que más disfruté.

Sueños e ilusiones de futuro:

No creo en el futuro. El futuro es un invento de los curas y de los banqueros. Para mí el futuro es hoy, y mi principal ilusión es poder seguir haciendo música.


CUESTIONARIO SECUNDARIO: 

Si pudieras viajar en el espacio-tiempo a cualquier concierto de la Historia ¿a cuál irías?
Festival de Woodstock, 1969.

¿Escuela oficial, escuela libre o autodidacta?
Libre.

¿Cuál es la camiseta de grupo/música que más te pones?
Soul Bisontes, mi antiguo grupo.

¿Hay algo que no podrías soportar de los que comparten escenario contigo?
No lo sé... quizá que se vistiesen de verde fosforito

¿Qué prefieres: ensayo o grabación?
Las dos cosas, depende del día.

¿Qué pones en las dedicatorias?
“Para fulanita o menganito, que lo disfrutes con salud, pero no en jueves, porque datos estadísticos confirman que la mayoría de intoxicaciones se producen en jueves.”

¿Qué autocrítica sueles hacerte?
Muchas veces me digo a mí mismo: “No hables tanto. Hablas demasiado, etc. etc.,”

Lo mejor que te ha dicho un fan:
Lo que más me ha gustado oír no venía de un fan, sino de una crítica que pretendía ser negativa. Ha principios de los 90's, tras un concierto de Soul Bisontes, alguien me dijo: “Parecéis niños de dos años”.

El peor sitio en el que dormiste durante una gira:
No me acuerdo.

¿Conoces el miedo escénico?
El miedo no, pero la incomodidad escénica sí.

¿Qué se te da mejor: tocar para llegar al corazón o a la conciencia?
No sé qué se me da mejor, pero prefiero el corazón.

Además de la música ¿qué otras cosas dirías que se te dan bien?
Besar.

¿Qué te gustaría que te preguntasen en una entrevista?
Nada, no me gustan las entrevistas.

¿Qué odias que te pregunten?
Todo. Decidí escribir y cantar para no tener que dar explicaciones.

1 comentario:

  1. Anónimo13/1/16 2:28

    jjajajajaajjajajajaa,mescojono,lo mejor las dos ultimas ( preguntas y respuestas)

    titin

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